Hacia el año 1850, los fabricantes de monturas (saddlemakers) texanos habían refinado ya sus maneras toscas. Descartaron los grandes faldones e incorporaron un faldón sencillo y cuadrado, mientras que una tira de cuero recubría la madera del pomo, un pomo corto y grueso, de gran resistencia.
Mientras tanto, un buen número de tiendas de monturas o guarnicionerías comenzaron a abrirse en Saint Louis, ciudad del Missouri que entonces no era más que un bullicioso cruce de caminos para los viajeros que se dirigían hacia el Oeste por el camino de Oregon, y para los tramperos, cazadores y comerciantes que se dirigían hacia California por el camino de Santa Fe.
En 1812, John Chandler abrió lo que fue la primera guarnicionería en Saint Louis. Cuatro años más tarde, John Jacob abrió otra guarnicionería que seguiría el estilo del respetado fabricante Thorton Grimsley. Grimsley y sus contemporáneos, como Elijah Beebe, Arthur Fleming, J.B. Sickles e Israel Landis fabricaban principalmente monturas militares o variaciones de la montura inglesa.
No obstante, dado que cada vez eran más los viajeros que tomaban el camino de Santa Fe, donde los buscadores de oro se apiñaban en dirección a California y se cruzaban con los cowboys admirando sus lujosas monturas decoradas con motivos españoles, creció la demanda de la montura western.
Saint Louis continuó siendo un importante centro de fabricantes de monturas durante los tiempos de la conducción de ganado. Por entonces fue cuando comenzaron a proliferar los envíos de partidas de cuero a los numerosos establecimientos individuales de todas las pequeñas ciudades del Oeste. Los diseñadores y fabricantes no solo creaban nuevas monturas sino que también se dedicaban a reparar las viejas. Cuando arreglaban una montura que había sido realizada por otra tienda, cada fabricante perfeccionaba los diseños y adaptaba la montura al clima y al tipo de trabajo o función que el dueño de la montura deseara darle. Estos artesanos del cuero desarrollaron un agudo ojo para percibir los defectos de diseño así como los puntos débiles de las monturas.
Dado el constante ir y venir de cowboys, rancheros, tramperos, cazadores, buscadores de oro y comerciantes, los fabricantes de monturas de numerosos estados, desarrollaron diferentes estilos para acomodar las monturas a las necesidades particulares de cada jinete.
Hacia 1860 se desarrollaron en USA otros estilos como la montura estilo hacienda (plantation-style) de Georgia y Las Carolinas, la montura estilo Morgan del Este, la montura Hope, la montura de las Llanuras (plains saddle), la montura estilo Mother Hubbard, la montura Pueblo y la montura de Oregon, entre otras.
Durante la Guerra Civil Americana las reses longhorns se habían desperdigado libremente por los estados de Texas y Nuevo México... Al finalizar la guerra los longhorns se habían multiplicado. La creciente demanda de carne en los mercados del Este favoreció el resurgimiento de la figura del cowboy, cuya labor consistía ahora en atrapar las reses salvajes y conducirlas hasta la próxima estación de ferrocarril. Ello requería dos herramientas imprescindibles, el lazo y una montura fuerte que aguantara los fuertes tirones de las reses. Por entonces, hacia 1870, la Montura de las Llanuras tuvo un gran impacto. Se trataba de una montura de faldones cuadrados y doble cincha, muy parecida a la antigua Montura Texana. Pero se añadieron guardapiernas y los faldones, más grandes, se elaboraban con un cuero más grueso. Esta montura influyó sobre las Monturas Pueblo, llamadas así por la ciudad del estado de Colorado donde se desarrollaron.
Sin embargo, a finales del siglo XIX los fabricantes de monturas tendieron a ir unificando las diferencias entre los distintos estilos hasta el día de hoy, en el que se construyen diferentes tipos de monturas en función de la modalidad o el tipo de concurso para el que son destinadas. También varían según las modas o los gustos de los usuarios.
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